Wow.
Bastante wow.
Son las 4 de la madrugada y yo aquí estoy, escribiendo una entrada en un blog perdido en el tiempo y la memoria. Después de haber sufrido por no tener wifi, de no poder ver Breaking Bad en condiciones, por algún extraño motivo he decidido ordenar los marcadores de Chrome. Así es como he reencontrado este blog.
Un largo suspiro.
A decir verdad, no sé por qué estoy aquí. Me refiero a estar escribiendo esto. No tengo ningún objetivo claro, puede que sea por recordar viejos tiempos. Me he reencontrado con mi yo de 2011, una persona que ahora mismo no sé cómo ver. Bien que tenía otra edad y era mucho más joven y con menos experiencia, pero ese yo no me gusta, la verdad. Aunque tampoco es que pueda decir que mi yo actual me guste.
Últimamente tengo tantas cosas en la cabeza que procuro no pensar en ninguna de ellas. A estas alturas de mi vida y después de muchos años de práctica, no es nada que cueste un gran esfuerzo. Ojos que no ven corazón que no siente. En cierto modo es una especie de lema para mí. He adquirido la malsana costumbre de ignorar todo aquello que me altera con la esperanza de no entrar en un estado digamos no deseable, pero no puedo evitar eternamente. Llegado el momento, simplemente estalla y ese estado que quería evitar, aparece. Lo peor es que sé cómo ocurre, pero no hago nada para evitarlo. Será porque me gusta sufrir pero no lo sé.
Estoy entrando en una nueva etapa de mi vida y el tiempo pasa inexorablemente. En cierto modo es algo que me duele por cómo lo estoy afrontando: sin hacerlo. Realmente no debería hacer esto, debería hacer algo al respecto echándole un par de huevos. Sin embargo, me siento infantil, inmadura, incapaz. ¿Qué clase de persona se guarda sus problemas, problemas que afectan directamente a segundas personas, para sí?
En fin. Esto no llega a ninguna parte. Al menos voy a intentar que sea un toque de atención para así intentar cambiar las cosas a mejor. Ojalá haber escrito esto sirva para algo.
Wow, lovely
Wonderland Keeps Me Alive
lunes, 22 de septiembre de 2014
martes, 8 de enero de 2013
Nuevo comienzo
Ya sé que el año nuevo comenzó hace una semana, pero no me lo he podido tomar realmente en serio hasta que ha llegado este momento: la vuelta a clase.
A nadie le hace especial ilusión, desde luego, pero tampoco queda otra opción. De vuelta a la maravillosa rutina de los días de mierda, clima de mierda, y por desgracia, gente de mierda.
Lo que más me preocupa es desacostumbrarme de la buena vida con mi madre y volver a la vida con mi padre. Por fin vuelvo a estar en mi cuarto, feliz y aislada, a comer fatal porque el recetario de mi padre como mucho suma diez, a poder salir cuando me apetezca y quejarme de todo lo que quiera sin preocuparme por nada. No sé cómo he podido sobrevivir sin todo eso.
No sé ni por qué estoy escribiendo esto, aunque espero que me sirva para refrescar mi conocimiento sobre la lengua española y dejar de aplicar expresiones, decir calcos y alterar el orden de las oraciones según la lengua inglesa. Tengo un serio problema con eso. Lo único que realmente sé es que vuelvo a estar plenamente feliz y enamorada por culpa de un gilipollas que se ha redimido. Después de un largo período de varios meses, siento que las cosas vuelven a estar realmente bien y que somos felices. Eso ayuda mucho a mi bienestar general.
Así que por hoy lo dejo, que me espera mi preciosa cama de matrimonio junto con mi móvil para ponerle las alarmas y volver mañana a mi estupenda y asquerosa rutina.
A nadie le hace especial ilusión, desde luego, pero tampoco queda otra opción. De vuelta a la maravillosa rutina de los días de mierda, clima de mierda, y por desgracia, gente de mierda.
Lo que más me preocupa es desacostumbrarme de la buena vida con mi madre y volver a la vida con mi padre. Por fin vuelvo a estar en mi cuarto, feliz y aislada, a comer fatal porque el recetario de mi padre como mucho suma diez, a poder salir cuando me apetezca y quejarme de todo lo que quiera sin preocuparme por nada. No sé cómo he podido sobrevivir sin todo eso.
No sé ni por qué estoy escribiendo esto, aunque espero que me sirva para refrescar mi conocimiento sobre la lengua española y dejar de aplicar expresiones, decir calcos y alterar el orden de las oraciones según la lengua inglesa. Tengo un serio problema con eso. Lo único que realmente sé es que vuelvo a estar plenamente feliz y enamorada por culpa de un gilipollas que se ha redimido. Después de un largo período de varios meses, siento que las cosas vuelven a estar realmente bien y que somos felices. Eso ayuda mucho a mi bienestar general.
Así que por hoy lo dejo, que me espera mi preciosa cama de matrimonio junto con mi móvil para ponerle las alarmas y volver mañana a mi estupenda y asquerosa rutina.
jueves, 9 de febrero de 2012
Pequeño nuevo proyecto
No sé muy bien por qué estoy haciendo esto. En estos momentos mi mente está tan inundada que suerte tengo de saber en qué día vivo, o al menos eso creo. También es cierto que en este preciso instante estoy escuchando Led Zeppelin y mi pensamiento se ha transportado a otro lugar en el cual queda suspendido.
Tampoco sé la intención de este blog, supongo que será para escribir cosas que no quiero que nadie lea. Total, esto no lo quiero anunciar por ningún tipo de red social, ni por otros medios. ¿Para qué? Seguramente abandone esto tan pronto como me olvide de su existencia, lo más probable es que sea mañana mismamente.
Así pues, concluyo esta primera entrada de un blog de finalidad dudosa, mas certeramente sencillo.
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